La minera Doe Run Perú logró darle solución a la crítica situación financiera por la que atraviesa y que la ha llevado a paralizar las operaciones del Complejo Metalúrgico de La Oroya. La ayuda no vino del sector estatal, tal como se especulaba, sino de quince empresas mineras que utilizan La Oroya para fundir y refinar sus minerales.

Entre dichas empresas destacan Sociedad Minera El Brocal, Compañía de Minas Buenaventura, Cormin, Glencore y Volcan, las cuales han comprometido un crédito de US$100 millones en concentrados y han garantizado un crédito bancario de US$75 millones que servirán a Doe Run de capital de trabajo.

El dinero fresco se otorgaría una vez que Doe Run amplíe su capital por un equivalente a US$156 millones, monto que corresponde a la deuda que tiene la minera con su principal accionista, el grupo Renco, cuyo único dueño es el estadounidense Ira Rennert. Este proceso se iniciaría hoy.

El anuncio del acuerdo lo hicieron los ministros Luis Carranza (Economía) y Pedro Sánchez (Energía y Minas); el presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, Hans Flury; el gerente general de Doe Run Perú, Juan Carlos Huyhua; y el gerente general de Sociedad Minera el Brocal, Ysaac Cruz.

Carranza indicó que, además, se ha comprometido la totalidad de las acciones de Doe Run Perú para el cumplimiento del Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA).

Estas acciones serán transferidas como prenda al Estado, que a su vez las colocaría en una entidad bancaria con mandato de venta, en caso no llegara a concretarse el PAMA.

Una fuente del sector minero indicó que las empresas nombrarán a un interventor para monitorear los estados financieros de Doe Run Perú hasta la cancelación de sus deudas.